Me quiero, te quiero
Me quiero, te quiero La dependencia emocional y la codependencia crean un ciclo de autonegación y desgaste en las relaciones. La dependencia emocional se basa en una necesidad profunda de afecto y validación por parte de la pareja, hasta el punto de que la idea de perder esa relación resulta inaceptable, aunque el sufrimiento que cause sea evidente. Este miedo a la ruptura es una especie de parálisis emocional: se reconocen los problemas, pero no se tiene la fuerza para abandonarlos, porque la idea de estar sin esa persona parece aún más dolorosa que soportar los conflictos diarios.
Por otro lado, la codependencia es una forma de apego disfuncional en la que se priorizan obsesivamente las necesidades de la otra persona, con la esperanza de que esta no abandone. La persona codependiente actúa desde un temor inconsciente al rechazo o al abandono y, para evitarlo, se compromete en extremo: cuida, complace y se sacrifica sin medida, convenciéndose de que, si "da todo lo mejor de sí," logrará que la otra persona nunca se marche. Esto suele llevar a una elección de pareja que requiere una constante "ayuda," ya sea alguien con dificultades emocionales o problemas de adicciones. Así, la persona codependiente siente que su propósito en la relación es salvar o "rescatar" a su pareja, aunque esto implique ignorar sus propias necesidades y bienestar.