Amalia
Amalia Mucho antes de su jactancioso patriotismo americano, y en la edad en que el hombre es más susceptible a la ebullición de los sentimientos patrióticos, exagerados con frecuencia por el calor de la sangre y los arranques impetuosos del carácter personal, Rosas habíase puesto de parte de los extranjeros y aplaudido un acto de piratería ejercido contra el pabellón nacional.
Después de la revolución del 1º de diciembre de 1828, un hecho escandaloso fue cometido por el comandante M. de Venancourt, al mando de las fuerzas francesas en estas aguas, contra nuestra pequeña escuadra, asaltada en medio de la noche por las tripulaciones francesas. Don Juan Manuel de Rosas, en armas ya contra la revolución, se dirigió a M. de Venancourt aprobando su conducta y pidiéndole que retuviese la escuadra[*8].
Sin altura ni dignidad personal, confiaba su pequeñez y su miseria a sus mismos subalternos; ordenando a los jefes militares, de oficio, que mintiesen en sus comunicaciones aumentando el número de sus fuerzas[*9].