Amalia
Amalia —Pero esa interposición de la Inglaterra, ¿no me la ha ofrecido usted desde el comienzo del bloqueo?
—Es muy cierto, ExcelentÃsimo señor.
—Y de paquete a paquete, ¿no se ha pasado el tiempo sin recibir usted las instrucciones que siempre pide y que nunca le llegan?
—Cierto, ExcelentÃsimo señor; pero esta vez, a la menor insinuación del gobierno inglés, el gobierno de Su Majestad el rey de los franceses despachará un plenipotenciario que arregle con Vuestra Excelencia esta malhadada cuestión. Hoy no puedo ponerlo en duda.
—¿Y por qué?