Amalia
Amalia Este don Julián empezó a crecer en volumen como en nombre, y en dignidades como en nombre y volumen, pues que de pulpero empezó a elevarse con diferentes grados en la milicia cívica, sin que las ocupaciones de uno y otro destino le impidiesen por las tardes su rato de solaz en el umbral de la puerta de su casa; pues don Julián González Salomón, y el hombre en mangas de camisa que hemos descrito tomando mate, era un solo viviente verdadero e indivisible.
La ráfaga que levantó el polvo argentino a la entrada del general Rosas en el gobierno fue demasiado fuerte para que encontrase pesado aquel enorme terrón de carne y barro, y desde el umbral de su puerta, lo levantó a la altura de coronel de milicias, y más tarde a la de presidente de la Sociedad Popular Restauradora, de quien la unión de sus miembros fue simbolizada por una mazorca de maíz, a imitación de una antigua sociedad española, cuyo símbolo era aquél, y cuyo objeto era la propaganda de Más-horca: equívoco de pronunciación que servía para determinar el símbolo y la idea, y que fue aplicado también a la Sociedad Popular de Buenos Aires.