Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, hemos de hablar —contestó el ministro inglés cambiando una mirada significativa con Daniel, en quien había descubierto todo cuanto a don Felipe le faltaba.

—¿Y me podría usted facilitar una copia de ese documento? —continuó Mandeville, dirigiéndose a Daniel.

—Desgraciadamente no puedo —contestó el joven, haciendo al mismo tiempo una seña de afirmativa a Mandeville, que fue comprendida en el acto.

—No puedo —prosiguió diciendo Daniel— porque le entregué una copia de él al señor gobernador, que se manifestó muy disgustado de que su ministro de Relaciones Exteriores no supiese nada de este negocio.

—¡Pero si nada sabía! —exclamó don Felipe, abriendo tamaños ojos.

—De eso se trata, de que no supiera usted nada, y si usted le habla alguna vez de este asunto, conocerá cuán disgustado está Su Excelencia por aquella ignorancia.

—¡Oh! yo no hablo jamás al señor gobernador sino de los asuntos que él promueve.

—En eso se conoce el talento de usted, señor Arana.

—Y de este asunto me guardaré bien de decirle una palabra.

—Bien hecho.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker