Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

JUAN MANUEL DE ROSAS.[*5]

Así, el clero se prostituía.

El sentimiento religioso se pervertía en la sociedad.

La niñez abría los ojos ante un culto de sangre.

Y Rosas, hijo de la Federación y jefe de ella, sostenía este escándalo, y se sostenía con él, al mismo tiempo.

Sí. ¡En este nombre de la Federación está sellada la tradición de toda cuanta desgracia puede azotar el nombre y el destino de todo un pueblo!

No hay jerarquía de delitos, no hay género de criminales que no haya surgido de los centros que aceptaron por nombre esa palabra «Federación».

Quiroga, ese bandido que algún día se creerá una creación de la fábula de nuestras tradiciones; Quiroga que prendía fuego a la ciudad de su nacimiento; que pasaba como un cometa de sangre y crímenes sobre la frente de los pueblos; que desde la profanación de la virgen, hasta el degüello del anciano y del niño, muestra en su vida una gradación indefinible de delitos; que para escarnio de Dios, cansado ya de escarnecer los hombres, inscribía sobre un pendón negro: «Religión o muerte»; Quiroga, decíamos, se llamaba federal; y a nombre de la Federación dejó a la posterioridad una historia inaudita de delitos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker