Amalia
Amalia Desde la mediación del comodoro americano Nicholson, en abril de 1839, no se había hablado de proposiciones de arreglo. Pero a bordo del buque de Su Majestad Británica, la Acteon tuvo lugar una entrevista, el 28 de febrero de 1840, del señor Mandeville, Don Felipe Arana y el contraalmirante francés. Y de este triunvirato nacieron alarmantes sospechas. Sin embargo, el señor Bouchet de Martigny era el encargado de entenderse diplomáticamente con Rosas, y él no tenía instrucciones que pudieran hacer declinar las proposiciones del ultimatum de Mr. Roger. Y así se le vio, un mes después de la entrevista en la Acteon, desechar las proposiciones atrevidas del dictador de Buenos Aires sobre una transacción. Y era el señor Martigny quien, a la vez que sabía defender intransigentemente en estas regiones los derechos y el crédito de su país, cuyo gobierno les prestaba tan débil atención, cooperaba y fomentaba, con indecible actividad y entusiasmo, las empresas de los aliados de la Francia contra Rosas.