Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Apóstata, renegado, impío, tu hora ha llegado; mi poderosa mano va a descargar el golpe! —exclamó don Cándido, que habiendo comprendido que ya no había peligro, quería portarse como un héroe.

—¿De dónde iba usted a sacar los compañeros con que pensaba cometer ese crimen? —preguntó Daniel.

Gaete no contestó.

—¡Responded! —gritó don Cándido, con una voz sonora.

—¡Responded! —gritó Daniel, al mismo tiempo.

—Iba a pedírselos a Salomón —contestó el cura sin abrir los ojos y con una voz cada vez más trémula.

Su respiración empezaba a hacerse difícil.

—¿Qué pretexto iba usted a darle?

El fraile no respondió.

—Hable usted.

—Hable usted —repitió don Cándido, poniendo de nuevo su pistola sobre la sien de Gaete.

—¡Por Dios! —exclamó, queriendo incorporarse, y volviendo a caer sobre la almohada.

—¿Tiene usted miedo?

—Sí.

—Pues usted va a morir —dijo don Cándido.

Un rugido, acompañado de un sacudimiento de cabeza, se escapó del oprimido pecho de aquel hombre; su sangre empezaba a afluir copiosamente a su cerebro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker