Versos sencillos
Versos sencillos Los Versos sencillos son como la gracia de los pintores japoneses que, sin mayor esfuerzo, en unos trazos justos, nos lo dan todo, la impresión de darnos lo más en lo menos. Una pastilla de tinta china y un poco de agua viene a ser el secreto. La gracia está en la dosificación justa, que es el camino de en medio. Martà insinúa más que dice. Su gracia está en elegir los sÃmbolos y esta es una tarea de madurez interior. En «el corazón con que vivo» está la suprema sÃntesis de una realidad que no requiere de adornos. Todo es sobrio y esa impresión que no saber nada, ni falte nada, le da a ese saber nombrar, una eficacia que es el sÃmbolo austero y rico de su simplicidad, que es elocuente desde su parquedad
Martà anhelaba una América hispánica democrática y autónoma en la que Cuba asumÃa la condición de un estado Constitucional y gobernado por sà mismo. Considero que su libertad iba más allá de la realidad cubana. Era una libertad en sus versos, en sus composiciones
De Versos sencillos nos queda la invitación para leerlos siempre y, la posibilidad de acordarnos en el verano de cada año, de un nuevo aniversario de la primera publicación en agosto de 1891 de lo que para Martà fue un despertar poético, una reactivación de los recuerdos.
