CrÃtica del Programa de Gotha
CrÃtica del Programa de Gotha La primera y la segunda parte del párrafo sólo guardarÃan una cierta relación razonable redactándolas asÃ:
"El trabajo sólo es fuente de riqueza y de cultura como trabajo social", o, lo que es lo mismo, "dentro de la sociedad y a través de ella".
Esta tesis es, indiscutiblemente, exacta, pues aunque el trabajo del individuo aislado (presuponiendo sus condiciones materiales) también puede crear valores de uso, no puede crear ni riqueza ni cultura.
Pero, igualmente indiscutible es esta otra tesis:
"En la medida en que el trabajo se desarrolla socialmente, convirtiéndose asà en fuente de riqueza y de cultura, se desarrollan también la pobreza y el desamparo del que trabaja, y la riqueza y la cultura del que no lo hace".
Esta es la ley de toda la historia hasta hoy. AsÃ, pues, en vez de los tópicos acostumbrados sobre "el trabajo" y "la sociedad", lo que procedÃa era señalar concretamente como, en la actual sociedad capitalista, se dan ya, al fin, las condiciones materiales, etc., que permiten y obligan a los obreros a romper esa maldición social[2].