CrÃtica del Programa de Gotha
CrÃtica del Programa de Gotha Y asà como se ha evaporado la expresión "el fruto Ãntegro del trabajo", se evapora ahora la expresión "el fruto del trabajo" en general.
En el seno de una sociedad colectivista, basada en la propiedad común de los medios de producción, los productores no cambian sus productos; el trabajo invertido en los productos no se presenta aquÃ, tampoco, como valor de estos productos, como una cualidad material, poseÃda por ellos, pues aquÃ, por oposición a lo que sucede en la sociedad capitalista, los trabajos individuales no forman ya parte integrante del trabajo común mediante un rodeo, sino directamente. La expresión "el fruto del trabajo", ya hoy recusable por su ambigüedad, pierde asà todo sentido.