CrÃtica del Programa de Gotha
CrÃtica del Programa de Gotha De ningún modo es propósito de los obreros, que se han librado de la estrecha mentalidad del humilde súbdito, hacer libre al Estado. En el imperio alemán, el "Estado" es casi tan "libre" como en Rusia. La libertad consiste en convertir al Estado de órgano que está por encima de la sociedad en un órgano completamente subordinado a ella, y las formas de Estado siguen siendo hoy más o menos libres en la medida en que limitan la "libertad del Estado".
El Partido Obrero Alemán —al menos, si hace suyo este programa— demuestra cómo las ideas del socialismo no le calan siquiera la piel; ya que, en vez de tomar a la sociedad existente (y lo mismo podemos decir de cualquier sociedad en el futuro) como base del Estado existente (o del futuro, para una sociedad futura), considera más bien al Estado como un ser independiente, con sus propios "fundamentos espirituales, morales y liberales".
Y además, ¡qué decir del burdo abuso que hace el programa de las palabras "Estado actual", "sociedad actual" y de la incomprensión más burda todavÃa que manifiesta acerca del Estado, al que dirige sus reivindicaciones!