CrÃtica del Programa de Gotha
CrÃtica del Programa de Gotha A pesar de esto, he suprimido algunas expresiones y juicios duros sobre personas, allà donde carecÃan de importancia objetiva, y los he sustituido por puntos suspensivos. El pro pio Marx lo harÃa asÃ, si hoy publicase el manuscrito. El lenguaje violento que a ratos se advierte en él obedecÃa a dos circunstancias. En primer lugar, Marx y yo estábamos más estrechamente vinculados con el movimiento alemán que con ningún otro; por eso, el decisivo retroceso que se manifestaba en este proyecto de programa tenÃa por fuerza que irritarnos muy seriamente. En segundo lugar, nosotros nos encontrábamos entonces —pasados apenas dos años desde el Congreso de La Haya de la Internacional— en la más enconada lucha contra Bakunin y sus anarquistas, que nos hacÃan responsables de todo lo que ocurrÃa en el movimiento obrero de Alemania; era, pues, de esperar que nos atribuyesen también la paternidad secreta de este programa. Estas con sideraciones ya no tienen razón de ser hoy, y con ellas desaparece también la necesidad de los pasajes en cuestión.
Algunas frases han sido sustituidas también por puntos, a causa de la ley de prensa. Cuando he tenido que elegir una expresión más suave, la he puesto entre paréntesis cuadrados. Por lo demás, reproduzco literalmente el manuscrito.
Londres, 6 de enero de 1891
Friedrich Engels
