El Capital
El Capital 2) En 1865 la bolsa era aún un elemento secundario en el sistema capitalista. Los tÃtulos estatales representaban el volumen principal de los valores bursátiles, y aún su volumen era relativamente exiguo. Junto a ellos se hallaban los bancos por acciones, predominantes en el continente y en Norteamérica, pero que en Inglaterra apenas se disponÃan a engullir a los bancos aristocráticos particulares. Pero [1148] su cuantÃa aún era relativamente insignificante. 3)(10) También las acciones ferroviarias eran de escasa entidad en comparación con el dÃa de hoy. [HabÃa] establecimientos directamente productivos en forma accionaria, pero sólo muy pocos —(11) en aquel entonces, «el ojo del amo»(12) era aún una superstición no superada— y como los bancos, [existÃan] en mayor proporción en los paÃses más pobres, como Alemania, Austria, Norteamérica, etc.
Por consiguiente, en aquel entonces la bolsa era aún un lugar donde los capitalistas se quitaban mutuamente sus capitales acumulados, y que sólo les interesaba directamente a los obreros en cuanto nueva prueba de los efectos desmoralizadores generales de la economÃa capitalista, y como confirmación del principio calvinista según el cual la predestinación —alias el azar— decide, ya en esta vida, acerca de la salvación y la condenación, la riqueza —es decir, el disfrute y el poder— y la pobreza —esto es, las privaciones y la servidumbre—.