La ideologia alemana
La ideologia alemana «La sociedad de las ideas es el mundo. Y su unidad ordena y gobierna el mundo», p. 138.
En esta «sociedad de las ideas» actúa y manda a su antojo nuestro profeta.
«Aquí queremos, conducidos por nuestra propia idea, movernos de un lado para otro y examinarlo todo en sus detalles, en la medida en que nuestro tiempo lo exige», p. 138.
¡Qué unidad especulativa de lo absurdo!
Pero el papel lo soporta todo, el público alemán, ante el que el profeta pronuncia sus oráculos, conoce tan poco acerca del desarrollo filosófico de su propia patria, que no advierte siquiera cómo el gran profeta, en sus oráculos especulativos, no hace más que repetir las frases filosóficas más desacreditadas y aderezarlas para hacerlas servir a sus fines prácticos.
Así como los magos de la medicina y las curas milagreras responden a la ignorancia de las leyes del mundo natural, así también los taumaturgos sociales y las curas milagreras de la sociedad obedecen a la ignorancia de las leyes del mundo social; y el doctor mágico de Holstein no es, cabalmente, otra cosa que el pastor charlatán socialista de Niederempt.
Este pastor charlatán y milagrero comienza diciendo a las ovejas de su rebaño: