La ideologia alemana
La ideologia alemana Consignemos, además, de pasada, el hecho de que, según el actual testimonio de san Bruno, su Literatur-Zeitung no se proponía en modo alguno fundar la «sociedad social» o representar «en cierto modo la última llama de nostalgia» de la ideología alemana, ni hacerse pasar por el espíritu en la más acusada contraposición a la masa, desarrollando la crítica crítica en toda su pureza, sino «exponer en su mediocridad y en su fraseología el liberalismo y el radicalismo del año 1842 y sus resonancias», es decir, luchando contra las «resonancias» de algo ya desaparecido. Tant de bruit pour une omelette![56]. Por lo demás, es aquí precisamente donde vuelve a revelarse bajo su luz «más pura» la concepción de la historia de los teólogos alemanes. El año 1842 pasa por ser el periodo de esplendor del liberalismo en Alemania porque en ese año la filosofía participó en la política. Para el crítico, el liberalismo desaparece al dejar de publicarse los Deutsche Jahrbücher[57] y la Rheinische Zeitung[58], los órganos de la teoría liberal y radical. Y solo deja subsistir las «resonancias», cuando en realidad es precisamente ahora, en que la burguesía alemana siente y aspira a realizar la verdadera necesidad del poder político, necesidad engendrada por las relaciones económicas, cuando el liberalismo alemán tiene existencia práctica y, con ella, probabilidades de éxito.