La ideologia alemana
La ideologia alemana A la luz de estos ejemplos, vemos, pues, cómo Jacques le bonhomme, que «no sabe desembarazarse demasiado pronto» de la historia empírica, vuelve los hechos del revés, hace que la historia ideal produzca la historia material, «y así en todo». Lo único que averiguamos de antemano es lo que los antiguos opinaban, al parecer, de su mundo; se los contrapone como dogmáticos al mundo antiguo, a su propio mundo, en vez de aparecer como productores de él; se trata solamente de la relación entre la conciencia y el objeto, la verdad; se trata, por tanto, solamente de la actitud filosófica de los antiguos ante su mundo; en vez de la historia antigua, se nos ofrece la historia de la antigua filosofía, y además tal y como san Max se la representa, conforme a Hegel y a Feuerbach.
La historia de Grecia desde la época de Pericles, inclusive, se reduce así a la lucha entre los factores abstractos entendimiento, espíritu, corazón, secularidad, etc. Tales son los partidos griegos. En este mundo fantasmal, que se hace pasar por el mundo griego, «maquinan» diversos personajes alegóricos, como la dama Pureza de Corazón, y figuras míticas como Pilatos (que no puede faltar nunca donde hay niños) ocupan seriamente un lugar al lado de Timón de Flío.