La ideologia alemana
La ideologia alemana Al llegar a este punto de desarrollo, el «adolescente» puede ya convertirse en el «hombre»: «Pero ¿quién disolverá el espíritu en su nada? Aquel, el que por medio del espíritu, se representaba la naturaleza como lo nulo, lo finito y lo perecedero» (es decir, que se lo imaginaba tal, que es lo que en las pp. 16 y ss. hacia el adolescente, y después el cristianismo, y más tarde el mongol, y posteriormente el caucasiano mongólico, pero en realidad solamente el idealismo), «solamente aquel puede degradar al espíritu como algo nulo» (y, concretamente, en su imaginación) (¿es decir, el cristiano, etc.? No, exclama Stirner, recurriendo al mismo escamoteo de las pp. 19-20 con respecto al hombre), «yo puedo hacerlo y puede hacerlo también cualquiera de vosotros que» (en su imaginación) «actúe y cree como un yo ilimitado»; «puede hacerlo, en otras palabras, el egoísta», p. 93, es decir, el hombre, el caucasiano caucásico, que será enseguida el cristiano acabado, el verdadero cristiano, el santo, lo sagrado.