La ideologia alemana
La ideologia alemana Como ya se apuntaba en «La economía del Antiguo Testamento», dentro del protestantismo podemos sacar de nuevo a escena al niño y al adolescente bajo nuevas «variantes», como en efecto lo hace Stirner en la p. 112, donde concibe la filosofía empírica inglesa como al niño, en contraste con la filosofía especulativa alemana, que es el adolescente. En lo que se limita a copiar de nuevo a Hegel, que aparece aquí, como muchas otras veces en «el libro», frecuentemente, bajo la forma del «se». «Se expulsó» —es decir, expulsó Hegel— «a Bacon del reino de la filosofía». «Lo que se llama la filosofía inglesa no parece haber llegado, ciertamente, más allá de los descubrimientos de las llamadas cabezas sinceras como Bacon y Hume», p. 112, lo que Hegel expresa así: «Bacon es, en realidad, propiamente, el guía y representante de lo que en Inglaterra se llama filosofía, sin que los ingleses hayan pasado para nada, hasta hoy, más allá de esto», Historia de la filosofía III, p. 254. Lo que Stirner llama «cabezas sinceras» es lo que llama Hegel, l. c., p. 255, «hombres de mundo cultos», lo que san Max, en un sitio, convierte a su modo en «la ingenuidad del espíritu infantil», porque los filósofos ingleses tienen necesariamente que representar al niño. Y por la misma razón infantil, no pudo «Bacon preocuparse de los problemas y puntos cardinales de la teología», como lo indican especialmente sus obras (principalmente, De Augmentis Scientiarum, el Novum Organum y los Essays). En cambio, «el pensamiento alemán es el primero que ve en el conocimiento mismo la vida», p. 112, pues es el adolescente. Ecce iterum Crispinus![87].