La ideologia alemana
La ideologia alemana La unidad de sentimentalismo y fanfarronería es la rebelión. Vista hacia el exterior, frente a otros, es la fanfarronería; vista hacia adentro, como el refunfuño en sí, es el sentimentalismo. Es la expresión específica de la resistencia impotente del filisteo. Este se rebela con solo pensar en el ateísmo, el terrorismo, el comunismo, el regicidio, etc. El objeto contra el que se rebela san Sancho es lo sagrado; de aquí que la rebelión, caracterizada también, por lo demás, como un delito, sea en última instancia un pecado. No es, pues, necesario, en modo alguno, que la rebelión se manifieste como un hecho, puesto que es solamente «el pecado» contra «lo sagrado». Por eso san Sancho se contenta con «quitarse de la cabeza» «la santidad» o el «espíritu de lo ajeno» y con llevar a cabo su apropiación ideológica. Pero, como en su cabeza se mezclan y confunden de un modo general el presente y el futuro y como tan pronto afirma habérselo apropiado ya todo como tener que empezar por adquirirlo, también a propósito de la rebelión se le ocurre, a veces, de un modo completamente casual, que sigue teniendo frente a él lo realmente ajeno, aun cuando haya acabado con la apariencia de santidad de lo ajeno. En este caso o, mejor dicho, en esta ocurrencia, la rebelión se convierte en un hecho imaginario y el yo en un «nosotros». Pero, acerca de esto hablaremos más adelante más en detalle (véase «La sublevación»).