La ideologia alemana
La ideologia alemana 1.º Desglosar las ideas de los individuos dominantes, que dominan por razones empíricas, bajo condiciones empíricas y como individuos materiales, de estos individuos dominantes, reconociendo con ello el imperio de las ideas o las ilusiones en la historia.
2.º Introducir en este imperio de las ideas un orden, demostrar la existencia de una trabazón mística entre las ideas sucesivamente dominantes, lo que se logra concibiéndolas como «autodeterminaciones del concepto» (lo que es posible porque estas ideas, por medio del fundamento empírico sobre que descansan, forman realmente una trabazón y porque, concebidas como meras ideas, se convierten en autodistinciones, en distinciones establecidas por el propio pensamiento).
3.º Para eliminar la apariencia mística de este «concepto que se determina a sí mismo», se lo convierte en una persona —«la autoconciencia»— o, si se quiere aparecer como muy materialista, en una serie de personas representantes «del concepto» en la historia, en «los pensadores», los «filósofos», los ideólogos, concebidos a su vez como los fabricantes de la historia, como el «Consejo de los Guardianes», como las potencias dominantes. Con lo cual habremos eliminado de la historia todos los elementos materialistas y podremos soltar tranquilamente las riendas al potro especulativo.