La ideologia alemana
La ideologia alemana Mientras que hasta ahora no veíamos más posibilidad de entrar en la «asociación» que la de la sublevación, por el comentario nos enteramos ahora de que la «asociación de los egoístas» existe ya en cientos de miles de ejemplares, como un aspecto de la sociedad burguesa vigente y de que podemos ingresar en ella sin necesidad de ninguna sublevación ni de ningún Stirner. Sancho nos muestra luego «tales asociaciones en la realidad. Fausto se encuentra en medio de tales asociaciones, cuando exclama: ¡Aquí, soy hombre!» (!), «aquí puedo serlo, el propio Goethe nos lo dice, negro sobre blanco» («pero humano se llama lo sagrado, véase Goethe» y cfr., «el libro»)… «Si Hess se fijara atentamente en la vida real, tendría ante sus ojos cientos de miles de tales asociaciones egoístas, unas que desfilan rápidamente y otras que perduran». Luego, Sancho hace que se congreguen delante de las ventanas de Hess «niños» a jugar y que «unos cuantos buenos conocidos» se lo lleven a la taberna y nos lo presenta reunido con su «amante». «Claro está que Hess no advertirá en estos ejemplos triviales cuán significativos son y cómo se diferencian como el cielo de la tierra de la sociedad humana fraternal de los sagrados socialistas». (Sancho contra Hess, Wigand, pp. 193-194). Y, del mismo modo, en la p. 305 de «el libro», «la agrupación para fines e intereses materiales» se presenta como una asociación voluntaria de egoístas.