La ideologia alemana
La ideologia alemana Así, pues, la asociación se reduce aquí, de una parte, a las asociaciones burguesas y a las sociedades anónimas y, de otra parte, a las sociedades recreativas de la burguesía, a los picnics, etc. Es sabido que las primeras pertenecen por entero a la época actual, y otro tanto ocurre con las segundas, como no es menos sabido. Sería bueno que Sancho se fijara en las «asociaciones» de una época anterior, en las del periodo feudal, por ejemplo, o en las de otras naciones, las de los italianos, los ingleses, etc., incluyendo las de los niños, para darse cuenta de la diferencia. Con esta nueva interpretación de la asociación, no hace más que confirmar su anquilosado conservadurismo. Sancho, que recoge toda la sociedad burguesa en su institución pretendidamente nueva, en la medida en que le resulta agradable, no hace más que corroborar aquí, una vez más, a posteriori, que en su asociación la gente puede divertirse, y divertirse, además, a la manera tradicional. Como es natural, nuestro bonhomme no se para a pensar cuáles son las condiciones que existen independientemente de él y que le permiten o le impiden «acompañar en la taberna a unos cuantos conocidos».