La ideologia alemana

La ideologia alemana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En la p. 184 del comentario expone Sancho, con gran unción y autodisfrute, que él no se sacia por el hecho de que el emperador del Japón coma, ya que sus intestinos y los del emperador del Japón son «intestinos únicos», «incomparables», esto es, no son los mismos. Pero si Sancho cree haber derogado con ello las condiciones sociales anteriores o incluso las leyes naturales, hay que decir que su simpleza es demasiado grande y proviene simplemente del hecho de que los filósofos no han expuesto las relaciones mutuas entre estos individuos idénticos consigo mismos y las leyes naturales como las relaciones mutuas entre estos determinados cuerpos.

Es famosa la expresión clásica dada por Leibniz a esta vieja tesis (que figura a la cabeza de todo manual de física como la teoría de la impenetrabilidad de los cuerpos): «Opus tamen est… ut quælibet monas differat ab alia quacunque, neque enim unquam dantur in natura duo entia, quorum unum exasse conveniat cum altero»[255] (Principia Philos. seu Theses, etc.). La unicidad de Sancho queda reducida aquí a una cualidad que comparte con cualquier pulga y cualquier grano de arena.

El mayor de los mentís con que podría acabar la filosofía sería el presentar como uno de los más grandes descubrimientos la conciencia, al alcance de cualquier patán o de cualquier sargento de policía, de que Sancho no es Bruno, presentando como una verdadera maravilla el hecho de esta diversidad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker