La ideologia alemana
La ideologia alemana «Ved los lirios en el campo». Sí, ved los lirios en el campo y observad cómo se los comen las cabras, cómo «el hombre» los arranca para ponérselos en el ojal y cómo son aplastados por las poco honestas caricias de la moza guardadora del ganado y del arriero. «Ved los lirios en el campo, que no trabajan ni hilan y a los que vuestro padre celestial se encarga de alimentar». ¡Andad vosotros y haced lo mismo!
Después de enterarnos, así, de la unidad «del hombre» con «todas las cosas», averiguamos ahora la diferencia que lo separa de estas.
«Pero el hombre se conoce, posee la conciencia de sí mismo. Mientras que en los demás seres los impulsos y las fuerzas de la naturaleza se manifiestan sueltos y de un modo inconsciente, en el hombre se unen y cobran conciencia en él… su naturaleza es el espejo de la naturaleza toda, que se conoce en él. ¡Perfectamente! Si la naturaleza se conoce en mí, yo me conozco a mí mismo en la naturaleza, conozco en su vida la mía propia […]. Y así, vivimos lo que la naturaleza ha depositado en nosotros», p. 158.