La Sagrada Familia
La Sagrada Familia Hasta ahora el carácter de la masa parecÃa ser, más o menos, propiedad de las cosas y de las personas sometidas a la crÃtica. Y he aquà que las cosas y las personas se han transformado en masa, y la masa en cosas y personas. Todas las relaciones crÃticas descubiertas hasta ahora se han resuelto en la relación de la sabidurÃa crÃtica absoluta y de la estupidez vulgar absoluta. Esta relación fundamental aparece como el sentido, la tendencia, la consigna en los antiguos hechos y gestos de la crÃtica.
De acuerdo con su carácter absoluto, la crÃtica pura, desde su entrada en escena, pronunciará la palabra real y especial de la situación y no obstante necesitará, como espÃritu absoluto, recorrer todavÃa un proceso dialéctico. Únicamente al final de su ascensión habrá realizado verdaderamente su concepto original. (Véase Hegel, La Enciclopedia).
«Hace algunos meses —proclama la crÃtica absoluta—, la masa aún se creÃa una fuerza gigantesca destinada a gobernar al mundo; le parecÃa que podÃa contar con los dedos los años de espera».