La Sagrada Familia
La Sagrada Familia Cuando yo transformo algo, hago de ello algo esencialmente diferente. No siendo toda forma más que una «limitación exterior», ninguna forma se deja transformar en una simple «limitación exterior», como tampoco una manzana se deja «cambiar» en manzana. Pero es por otra razón que la forma dada por la crÃtica a la investigación no se deja transformar en una «limitación exterior». Por encima de toda «limitación exterior» se pierde en la bruma gris ceniza o azul oscuro del absurdo.
Ella (la lucha de lo viejo contra lo nuevo) ni serÃa posible en ese caso (es decir, en el momento en que la crÃtica da la nueva forma a la investigación), si lo viejo tratara teóricamente la cuestión de la compatibilidad o de la incompatibilidad. ¿Por qué, pues, lo viejo no trata teóricamente esta cuestión? Porque «eso le es menos sorpresa» —es decir, en los comienzos—, «no conoce ni lo nuevo ni a sà mismo». ¡No es posible, si, desgraciadamente, la «imposibilidad» no fuera imposible!