La Sagrada Familia

La Sagrada Familia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La crítica fue obligada, pues, por las leyes demasiado rigurosas de la historia a cometer debilidades políticas; pero se querrá admitir, al mismo tiempo —suplica ella—, que está, si no realmente, al menos en sí, por encima de esas debilidades. En primer lugar, las ha superado «en el sentimiento», pues «siempre se sintió incómoda en esas reivindicaciones», en la política, y sus impresiones eran indefinibles. ¡Más aún! Se ponía en contradicción con sus verdaderos elementos. ¡Y he aquí ahora el colmo! ¡Esta contradicción no hallaba su solución en el curso del desarrollo, si no «la había ya encontrado» en los verdaderos elementos de la crítica, que existen independientemente de esa contradicción! Esos elementos críticos pueden decir con el Dios de la Biblia: antes que Abraham fuera, nosotros éramos. Antes que el desarrollo produjese esta contradicción, ella se encontraba, antes de haber nacido, en el caos de nuestro seno, resuelta, muerta, en descomposición. Y puesto que la contradicción entre la crítica y sus verdaderos elementos «ya había hallado su solución» en esos mismos verdaderos elementos, y que una contradicción resuelta ya no es una contradicción, la crítica —si tomamos la cosa a la letra— no se encontraba en contradicción con sus verdaderos elementos ni con ella misma, y el fin general de la autoapología estaba alcanzado.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker