Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La gran industria concentra en un mismo sitio a una masa de personas que no se conocen entre ellas. La competencia divide sus intereses. Pero la defensa del salario, ese interés común a todos ellos frente a su patrón, los une en una idea común de resistencia: la coalición. Por tanto, la coalición persigue siempre una doble finalidad: acabar con la competencia entre los obreros para poder hacer una competencia general a los capitalistas. Si el primer fin de la resistencia se reducÃa a la defensa del salario, después, a medida que los capitalistas se asocian, a su vez, movidos por la idea de la represión, las coaliciones en un principio aisladas forman grupos, y la defensa frente al capital, siempre unido, por parte de los obreros y de sus asociaciones acaba siendo para ellos más necesaria que la defensa del salario. Hasta tal punto esto es cierto que los economistas ingleses no salÃan de su asombro al ver que los obreros sacrificaban una buena parte del salario en favor de asociaciones que, a juicio de estos economistas, se habÃan fundado exclusivamente para luchar en pro del salario. En esta lucha —verdadera guerra civil— se van uniendo y desarrollando todos los elementos para la batalla futura. Al llegar a este punto, la coalición toma carácter polÃtico.