Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Pero los obreros alemanes saben muy bien que la monarquÃa absoluta, al servicio de la burguesÃa, no vacilará nunca y no podrá vacilar nunca un instante en recibirlos a cañonazos y latigazos. ¿Por qué, pues, preferirán las vejaciones brutales del gobierno absoluto, con su séquito semifeudal, al poder directo de la burguesÃa? Los obreros saben muy bien que la burguesÃa no solamente deberá hacerles, desde el punto de vista polÃtico, concesiones más amplias que la monarquÃa absoluta, sino también que, en beneficio de su comercio y de su industria, hará nacer, a pesar de ella, las condiciones más favorables para la unión de la clase obrera; y la unión de los obreros es la primera condición para la victoria de éstos. Los obreros saben que no se puede llegar a suprimir los modos burgueses de la propiedad manteniendo los modos feudales. Saben que el movimiento revolucionario de la burguesÃa contra las castas feudales y la monarquÃa absoluta no puede sino acelerar su propio movimiento revolucionario. Saben que su propia lucha contra la burguesÃa no podrá estallar más que el dÃa en que la burguesÃa haya logrado triunfar. Y a pesar de esto, no comparten las ilusiones burguesas del señor Heinzen. Pueden y deben aceptar la revolución burguesa como una condición de la revolución obrera. Pero ni por un instante pueden mirarla como el objetivo final.