Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion El proletariado, al dictar la república al Gobierno Provisional y, a través de éste, a toda Francia, apareció inmediatamente en primer plano como partido independiente y lanzó un desafío a toda la Francia burguesa. Lo que el proletariado conquistaba era el terreno para luchar por su emancipación revolucionaria, pero no, ni mucho menos, la emancipación misma.
Lejos de ello, la República de Febrero tenía, antes que nada, que completar la dominación de la burguesía incorporando a la esfera del poder político, junto a la aristocracia financiera, a todas las clases poseedoras. La mayoría de los grandes terratenientes, los legitimistas, fueron emancipados de la nulidad política a que los había condenado la Monarquía de Julio. No en vano la Gazette de France se había unido en la agitación a los periódicos de la oposición; no en vano La Rochejaquelein, en la sesión de la Cámara de Diputados del 24 de febrero, había abrazado la causa de la revolución. Mediante el sufragio universal, los propietarios nominales que forman la gran mayoría de Francia, los campesinos, se erigieron en árbitros de los destinos del país. Finalmente, la República de Febrero, al derribar a la Corona tras la que se escondía el capital, hizo que se manifestase en su forma pura la dominación de la burguesía.
