Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La comisión ejecutiva comenzó poniendo dificultades para el ingreso en los Talleres Nacionales, convirtiendo el salario por días en salario a destajo, desterrando a la Sologne a los obreros no nacidos en París con el pretexto de ejecutar allí obras de explanación. Estas obras no eran más que una fórmula retórica para disimular su expulsión, como anunciaron a sus camaradas los obreros que regresaban desengañados. Finalmente, el 21 de junio apareció en Le Moniteur un decreto que ordenaba que todos los obreros solteros fuesen expulsados a la fuerza de los Talleres Nacionales o enrolados en el Ejército.
Los obreros no tenían opción: o morirse de hambre o iniciar la lucha. Contestaron el 22 de junio con aquella formidable insurrección en que se libró la primera gran batalla entre las dos clases de la sociedad moderna. Fue una lucha por la conservación o el aniquilamiento del orden burgués. El velo que envolvía a la república quedó desgarrado.