Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion El dictamen descubre el siguiente hecho extraño, y hasta inesperado: «De todas las regiones del Reino Unido —es decir, Inglaterra, el PaÃs de Gales, Escocia e Irlanda—, la población agrÃcola de Inglaterra —precisamente la de la parte más opulenta— es evidentemente la peor alimentada»; pero hasta los labradores de los condados de Berks, Oxford y Somerset están mejor alimentados que la mayor parte de los obreros cualificados que trabajan a domicilio en la zona este de Londres.
Tales son los datos oficiales publicados por orden del Parlamento en 1864, en el siglo de oro del librecambio, en el momento mismo en que el canciller del Tesoro decÃa a la Cámara de los Comunes que la condición de los obreros ingleses ha mejorado, por término medio, de una manera tan extraordinaria que no conocemos ejemplo semejante en la historia de ningún paÃs ni de ninguna edad.
Estas exaltaciones oficiales contrastan con la frÃa observación del dictamen oficial de la Sanidad pública: «La salud pública de un paÃs significa la salud de sus masas, y es casi imposible que las masas estén sanas si no disfrutan, hasta lo más bajo de la escala social, por lo menos de un bienestar mÃnimo».