Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Las clases dirigentes de Gran Bretaña no han demostrado hasta ahora más que un interés circunstancial y transitorio por el progreso de la India. La aristocracia ha querido conquistarla, la dinerocracia saquearla y la milloncracia malvenderla. Pero se han vuelto las tornas. La milloncracia se ha dado cuenta de que la transformación de la India en un paÃs reproductivo es de vital importancia para ella y de que, a tal fin, es necesario por encima de todo dotarla de medios de riego y de vÃas de comunicación internas. No querÃa tender ninguna red ferroviaria, pero lo hará. Y las consecuencias serán incalculables.
Es bien sabido que las fuerzas productivas de la India están paralizadas ante una patente falta de medios de transporte e intercambio de productos. En ningún sitio más que en la India encontramos semejante miseria social en medio de tanta riqueza natural, circunstancia que se debe, en efecto, a la falta de medios de intercambio. Ha quedado demostrado ante el comité de la Cámara de los Comunes británica reunido en 1848 que
cuando el grano se vendÃa en Khandesh a un precio de entre 6 y 8 rupias la arroba, en Pune su precio estaba entre 64 y 70 mientras sus habitantes morÃan de hambre en las calles sin posibilidad de recibir productos de Khandesh porque los caminos, de tierra arcillosa, estaban impracticables.