Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion «Oportunidades de oro y el uso que hacemos de ellas» es el título de una de las efusiones más tragicómicas del grave y profundo The Economist. Esas «oportunidades de oro» nos las brindaba, cómo no, el libre comercio, y el «uso», o más bien «abuso», de ellas es el de las clases trabajadoras.
¡Por primera vez las clases trabajadoras tenían el futuro en sus manos! La población del Reino Unido había empezado de facto a disminuir, la emigración había superado su natural incremento. ¿Y cómo han aprovechado los trabajadores semejante oportunidad? ¿Qué han hecho? Pues exactamente lo que siempre hasta ahora: cada vez que salía el sol, casarse y multiplicarse lo más rápido que podían. […] A este ritmo, no pasará mucho tiempo antes de que el aumento compense la emigración y esta oportunidad de oro se haya desperdiciado.
¡La oportunidad de oro de no casarse ni multiplicarse excepto al ritmo que marca la ortodoxia de Malthus y sus discípulos! ¡Bonita moral de oro! No obstante, de momento y según The Economist, la población ha disminuido y todavía no hemos compensado la emigración. No vamos, pues, a poder echarle la culpa del desastre de los tiempos a la superpoblación.