Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Tanto la una como el otro es directamente su propio contrario. Pero al mismo tiempo se opera entre ambos un movimiento mediador. La producción mediatiza el consumo, creando material para él; sin la producción, el consumo no tendría objeto. Pero también el consumo mediatiza la producción, creando para los productos un sujeto para el cual ellos son productos. El producto aparece consumado sólo en el consumo. Un ferrocarril por el que no se transporta nada, que por tanto no es usado, no es consumido, existe sólo en la posibilidad y no en la realidad. Sin producción no hay consumo, pero sin consumo no hay tampoco producción, porque la producción sería entonces inútil.
El consumo genera la producción de modo doble:
1. Es únicamente en el consumo donde el producto deviene producto real. Por ejemplo, un vestido deviene realmente vestido sólo cuando alguien lo lleva; una casa no habitada no es de hecho una casa verdadera. De este modo el producto, a diferencia del simple objeto natural, se manifiesta como producto, deviene producto únicamente en el consumo. Absorbiendo el producto, el consumo le da el último toque, porque el producto no se produce como actividad materializada, sino sólo como objeto para el sujeto activo.