Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Los economistas del siglo XVII, por ejemplo, empiezan siempre por un todo vivo, por la población, la nación, el Estado, varios Estados, etcétera, pero acaban siempre por destacar mediante el análisis algunas relaciones generales abstractas determinantes, tales como la división del trabajo, el dinero, el valor, etcétera. Tan pronto como estos factores sueltos fueron más o menos fijados y abstraÃdos, aparecieron sistemas económicos que de las nociones más simples —trabajo, división del trabajo, necesidad, valor de cambio, etcétera— ascendieron al Estado, a los intercambios entre naciones y al mercado mundial. Este último método es evidentemente el método cientÃfico correcto.
