Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Hay buenas probabilidades de que, una vez salga la edición en alemán, se asegure en ParÃs una versión francesa. En cuanto a mÃ, no tengo de ningún modo el tiempo de volcarlo al francés, sobre todo porque quiero escribir la continuación en alemán, es decir, el final del análisis de El capital —la competencia y el crédito— y porque quiero, además, reunir mis dos primeros trabajos en una sola obra para el público inglés. No creo que se pueda esperar ninguna reacción en Alemania mientras no se haya recibido un certificado del exterior. En el fascÃculo I, es cierto, la forma de exponer las cosas era muy poco popular. Esto se debe en parte a la naturaleza abstracta del tema, al poco espacio que se me concedió y a la finalidad de ese trabajo. Esta otra parte es más accesible, porque trata de relaciones más concretas. Los ensayos cientÃficos escritos con el fin de revolucionar una ciencia nunca pueden resultar verdaderamente populares; pero una vez puestas las bases cientÃficas, la popularización es fácil. Si los tiempos se pusieran más turbios, también se podrÃan escoger los colores y la tinta que una exposición popular de estos temas requerirÃa en ese caso. En cambio, yo esperaba verdaderamente que los especialistas alemanes, aunque sólo fuera por decencia, no ignoraran de una forma tan absoluta mis trabajos. Además, he pasado por la experiencia, nada alentadora, de que amigos alemanes, personas de nuestro partido que se habÃan ocupado ampliamente de esta ciencia y que en privado me habÃan escrito cartas excesivas, desbordantes de elogios con ocasión del primer fascÃculo, no han hecho el menor gesto para incluir en una reseña, o aun simplemente para anunciar el contenido de mi obra en las revistas a las que tienen acceso. Si se trata de una táctica polÃtica, confieso que soy incapaz de comprender su misterio.