Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La propuesta de la Comisión a la que acabamos de referirnos y el voto aprobatorio de la Dieta son la flor de todo el debate, pues aquà se muestra ante la conciencia de la propia Dieta la colisión entre el interés de los propietarios de bosques y los principios del derecho, principios sancionados por nuestra misma ley. Lo que la Dieta ha votado es si los principios jurÃdicos deben sacrificarse al interés de los propietarios de bosques o, a la inversa, el interés de éstos a los principios jurÃdicos, y en la votación el interés ha triunfado sobre el derecho. Y ni siquiera se oculta que toda la ley es una excepción a la ley, de donde se concluye que tiene su cabida en ella todo precepto excepcional.
Limitémonos a sacar de esto las consecuencias omitidas por el legislador. Dondequiera que el legislador ha olvidado que se trata de una excepción a la ley, y no de una ley, interviene con seguro tacto la labor de nuestra Dieta, corrigiendo y completando, y hace que el interés privado dé al derecho leyes allà donde el derecho daba leyes al interés privado.
