Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion En cuanto a este «maldito» libro, la situación es la siguiente: estaba listo a fines de diciembre. De acuerdo a la disposición actual, la sola discusión de la renta del suelo, el penúltimo capítulo, ocupa casi un libro. Fui al Museo de día y escribí de noche.
Tuve que interiorizar la nueva química agrícola en Alemania, especialmente Liebig y Schönbein, quienes en esta materia son más importantes que todos los economistas juntos, y también la enorme cantidad de material que han producido los franceses desde que me ocupé por última vez de este punto. Terminé mi investigación teórica de la renta del suelo hace dos años. Y es precisamente en este intervalo cuando se han hecho cantidad de cosas, que, por otra parte, confirman por entero mi teoría. La apertura del Japón ha sido importante también (excepto cuando me veo obligado a hacerlo profesionalmente, como regla nunca leo descripciones de viajes). De aquí que el «sistema de desplazamiento» que los puercos de fabricantes ingleses acostumbraban a aplicar a la misma persona en 1848-50 ha sido aplicado por mí a mí mismo.
Aun terminado el manuscrito, gigantesco en su forma actual, no podría ser preparado para la publicación por nadie sino por mí mismo, ni siquiera por ti.