Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion MARX A RUGE
A bordo de la barcaza para D., marzo de 1843
Me encuentro de viaje en Holanda. A juzgar por los periódicos holandeses y franceses, Alemania se está convirtiendo en el hazmerreír de todos y lo va a ser aún más. Le aseguro que, por muy poco orgullo nacional que se tenga, la vergüenza nacional se siente hasta en Holanda. Incluso el último holandés es un ciudadano comparado con el primero de los alemanes. ¡Y qué juicios los de los extranjeros sobre el Gobierno prusiano! La unanimidad es espantosa, nadie se hace ya ilusiones sobre este sistema y su simple carácter. De modo que la nueva escuela ha valido al fin para algo. El manto de gala liberal ha caído al suelo y el despotismo más repugnante se halla expuesto en toda su desnudez ante los ojos del mundo.
