Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Este carácter de fetiche del mundo de las mercancĂas nace —como ya lo ha mostrado el anterior análisis— del peculiar carácter social del trabajo productor de mercancĂas.
Los objetos de uso no se convierten en mercancĂas sino porque son productos de trabajos privados realizados con independencia los unos de los otros. El complejo de esos trabajos privados constituye el trabajo social global. Como los productores no entran en contacto social sino a travĂ©s del intercambio de los productos de sus trabajos, tampoco los caracteres especĂficamente sociales de sus trabajos privados aparecen sino dentro de ese intercambio. Dicho de otro modo: los trabajos privados no actĂşan, de hecho, como miembros del trabajo social global más que a travĂ©s de las relaciones que produce el intercambio entre los productos del trabajo y, mediante ellos, en los productores. Por eso a estos Ăşltimos las relaciones sociales entre sus trabajos privados se les aparecen como lo que son, esto es, no como relaciones sociales inmediatas entre las personas mismas en sus trabajos, sino más bien como relaciones materiales entre las personas y relaciones sociales entre las cosas.