Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La producción capitalista no es sólo producción de mercancía; es esencialmente producción de plusvalía. El trabajador no produce para sí sino para el capital. Por eso no basta ya con que produzca en general. Tiene que producir plusvalía. Sólo es productivo el trabajador que produce plusvalía para el capitalista o sirve a la autovalorización del capital. Si es lícito tomar un ejemplo de fuera de la esfera de la producción material: un maestro de escuela es un trabajador productivo cuando no sólo trabaja las cabezas de los niños, sino que se desgasta a sí mismo para enriquecimiento del empresario. El que este último haya colocado su capital en una fábrica de enseñar en vez de en una fábrica de embutidos no altera en nada la situación. El concepto de trabajador productivo no incluye, pues, solo, en modo alguno, una relación entre actividad y efecto útil, entre trabajador y producto del trabajo, sino además una relación de producción específicamente social, surgida históricamente, la cual imprime al trabajador el carácter de medio directo de valorización del capital. Ser trabajador productivo no es, pues, ninguna fortuna, sino mala suerte.
El capital, Libro I, capítulo décimo cuarto (1867)
