Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Actualmente toda la riqueza de la sociedad cae primero en manos del capitalista. […] Él paga la renta al propietario de la tierra, el salario al trabajador, sus derechos al exactor de impuestos y diezmos, y se guarda para sà una gran parte, en realidad la parte mayor y cada dÃa creciente del producto anual del trabajo. Ahora se puede considerar al capitalista como propietario de toda la riqueza social de primera mano, aunque ninguna ley le ha conferido el derecho a esa propiedad. […] Este derecho sobre la propiedad ha sido obra de la percepción de intereses sobre el capital […] y no es poco notable que los legisladores de toda Europa quisieran impedir eso mediante leyes contra la usura. […] El poder del capitalista sobre toda la riqueza del paÃs es una completa revolución del derecho a la propiedad, y ¿por qué ley o por qué serie de leyes se actuó? (The natural and artificial rights of property contrasted, Londres, 1832, pp. 98-99, atribuido a T. Hodgskin).
El autor habrÃa debido decirse que las revoluciones no se hacen mediante leyes.