Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Para mí, tanto da que compre unos pantalones o que compre paño y traiga a la casa a un sastre al que pague el servicio (es decir, su trabajo de sastre) de hacerme de este paño unos pantalones. Si le compro los pantalones al merchant-tailor en vez de proceder del segundo modo es porque éste me sale más caro y los pantalones cuestan menos trabajo y, por consiguiente, resultan más baratos si los produce el capitalist-tailor que si yo los mando hacer por el segundo procedimiento. Tanto en uno como en otro caso convierto el dinero con que compro los pantalones, no en capital, sino en una prenda de vestir, y en ambos casos se trata para mí de emplear el dinero simplemente como medio de circulación, es decir, de convertirlo en este valor de uso determinado. Por tanto, el dinero no funciona aquí como capital, aunque en uno de los dos casos se cambie por una mercancía y en el otro caso compre como mercancía el trabajo mismo. Funciona solamente como dinero y, más precisamente, como medio de circulación.
