Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Cuando el dinero se cambia directamente por trabajo sin que este produzca capital, sin que sea por tanto trabajo productivo, el trabajo se compra como un servicio, expresión equivalente al valor de uso específico que el trabajo presta, al igual que cualquier otra mercancía, pero que es una expresión propia y específica del especial valor de uso del trabajo, cuando éste no presta servicios en cuanto cosa, sino en cuanto actividad, lo que sin embargo en nada lo distingue, por ejemplo, de una máquina, digamos de un reloj. Do ut facias, facio ut facias, facio ut des, do ut des[51] son aquí fórmulas totalmente indiferentes de la misma relación, mientras que en la producción capitalista el do ut facias expresa una relación muy específica del valor material que se da y de la actividad viva que se acapara. Y es natural que sea ésta la forma predilecta de los Say, Bastiat y consortes para expresar la relación de capital y trabajo, ya que en estas compras de servicios no se contiene para nada la relación específica entre el trabajo y el capital, o no ha llegado a existir o se ha esfumado totalmente.
El capital, Libro IV, apéndice 12 (1905-1910)