Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion He llegado al convencimiento —y esto sólo es válido cuando se inculca esta idea en la clase obrera inglesa— de que nunca se podrá lograr nada decisivo aquÃ, en Inglaterra, mientras no se rompa con la polÃtica de las clases dominantes en cuanto a Irlanda, mientras no haga causa común con los irlandeses; y mientras no se tome, además, la iniciativa de disolver la unión decidida en 1801 para sustituirla por lazos federales libremente aceptados. Hay que practicar esta polÃtica haciendo de ella no un problema de simpatÃa hacia Irlanda, sino una reivindicación basada en el propio interés del proletariado inglés. De otro modo, el pueblo inglés seguirá atado a las riendas de sus clases dirigentes, porque se ve obligado a hacer frente común junto a ellas contra Irlanda. Cualquier movimiento popular en la propia Inglaterra queda paralizado por la controversia con los irlandeses, que en Gran Bretaña constituyen una fracción muy importante de la clase obrera. Es imposible crear aquà la primera condición para lograr la emancipación —el derrocamiento de la oligarquÃa latifundista— porque no se podrá expugnar la plaza aquÃ, mientras en Irlanda los propietarios latifundistas mantengan en sus manos sus puestos de avanzada. En Irlanda, en cambio, en cuanto la causa del pueblo irlandés descanse en sus propias manos, en cuanto se haya convertido en su propio legislador y se gobierne sola, en cuanto goce de su autonomÃa, entonces el aniquilamiento de la aristocracia terrateniente (formada, en gran parte, por las mismas personas que la clase terrateniente inglesa) será infinitamente más fácil que aquÃ. Porque en Irlanda el problema no es sólo de orden económico, es asimismo un asunto nacional puesto que los terratenientes de Irlanda no son, como en Inglaterra, los dignatarios y representantes tradicionales de la nación, sino sus opresores execrados. Y no es sólo la evolución social interna de Inglaterra la que está paralizada por las actuales relaciones con Irlanda, sino también su polÃtica exterior, y sobre todo su polÃtica hacia Rusia y los Estados Unidos de Norteamérica.