Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Este antagonismo se reproduce también al otro lado del Atlántico. Desalojados de su tierra natal por los bueyes y las ovejas, los irlandeses vuelven a encontrarse en los Estados Unidos, donde constituyen una parte considerable y creciente de la población. Su única idea, su única pasión, es el odio hacia Inglaterra. Los Gobiernos inglés y norteamericano, es decir, las clases que representan, alimentan estas pasiones con el fin de eternizar la lucha entre las naciones, que impide toda alianza seria y sincera entre los obreros de ambos lados del Atlántico y, por consiguiente, impide su emancipación común.
Irlanda es el único pretexto del que se vale el Gobierno británico para mantener un gran Ejército permanente, al que en caso de necesidad, como ha ocurrido ya, se lanza contra los obreros ingleses, después de que este Ejército haya adquirido experiencia militar en Irlanda. Finalmente, en Inglaterra se repite ahora lo que se pudo observar en proporciones monstruosas en la Roma antigua. Un pueblo que oprime a otro pueblo forja sus propias cadenas.
Por tanto, la actitud de la Asociación Internacional en el problema de Irlanda es absolutamente clara. Su primer objetivo es acelerar la revolución social en Inglaterra. Con tal fin, es preciso asestar el golpe decisivo en Irlanda.