Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La clase obrera alemana ha apoyado enérgicamente la guerra, que no estaba en su mano impedir, como una guerra por la independencia de Alemania y por librar a Francia y a Europa del foco pestilente del Segundo Imperio. Fueron los obreros industriales alemanes los que, con los obreros agrícolas, dieron nervio y músculo a las heroicas huestes, dejando en la retaguardia a sus familias medio muertas de hambre. Diezmados por las batallas en el extranjero, volverán a verse diezmados por la miseria en sus hogares. Ellos a su vez reclaman ahora «garantías», garantías de que sus inmensos sacrificios no han sido hechos en vano, de que han conquistado la libertad, de que su victoria sobre los ejércitos imperiales no se convertirá, como en 1815, en derrota del pueblo alemán y, como primera de estas garantías, reclaman una paz honrosa para Francia y el reconocimiento de la República Francesa.
El Comité Central del Partido Obrero Socialdemócrata de Alemania publicó el 5 de septiembre un manifiesto insistiendo enérgicamente en estas garantías: