Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Querido Kugelmann:
Tienes que perdonar mi silencio; y aun ahora sólo tengo tiempo para pocas lÃneas.
Sabrás que durante la última revolución de ParÃs he sido denunciado como le gran chef de l’Internationale (el gran jefe de la Internacional) por la prensa versallesca (con la colaboración de Steiber) y, par répercussion, por los periodistas de aquÃ.
¡Y ahora, para colmo, el Manifiesto que debes haber recibido! Está produciendo un revuelo del demonio y tengo el honor de ser at this moment the best calumniated and the most menaced men of London. Esto sienta bien, verdaderamente, después de veinte años de idilio en la ciénaga. El órgano gubernamental Observer amenaza con perseguirme judicialmente. Qu’ils osent! Je me moque bien de ces canailles-là ![59] Adjunto te envÃo un recorte del Eastern Post donde aparece nuestra respuesta a la circular de Jules Favre. Anteriormente nuestra réplica salió en el Times del 13 de junio. Por esta indiscreción, este estimado periódico recibió una severa reprimenda de Bob Low (chancellor of the Exchequer and member of the supervision committee of «The Times»).
Mis más vivos agradecimientos por los Reuter y my best compliments to madame la Comtesse, et ma chère Fränzchen.
Tuyo,
K. M. Carta a Kugelmann, junio de 1871